Un día escuché que el presidente de Uruguay, Pepe Mujica, hablaba a los jóvenes y dijo una frase que causó impacto en mi: “La vida se te escapa”. A veces pensamos que nuestro paso por esta tierra es para siempre cuando no es así, por lo que hacemos cosas sin medir consecuencias, preferimos amistades que familiares, no valoramos el esfuerzo de quienes nos quieren y están pendiente de nosotros, a veces como jóvenes invertimos tiempo en cosas que realmente no valen la pena y, aunque es un cliché, deberíamos vivir cada día como el ultimo.
Ven como su vida pasa frente sus ojos y ellos no hacen nada para detenerla, o al menos no detenerla si no darle sentido, darle “contenido a la vida”. Un día en un libro leí una pregunta que cuestionó todas mis metas y sueños desde mi nacimiento hasta ese día, en tan solo fracciones vi como mis acciones no me llevaban a mi sueño, y al contrario lo que hacía era alejarme de las metas que tenía estipuladas, al analizar y darme cuenta de que la vida se me estaba y yo tan inerte ante semejante catástrofe anunciada, pero al cuestionarme vi mis debilidades y fortalezas de la cual yo llamaba “una etapa de la juventud”, por eso hoy quiero hacerte la misma pregunta que me hice, ¿Qué quieres que escriban en tu lapida cuando mueras?
“No le digas que no a una oportunidad de divertirte”, eso me lo dijo un amigo y realmente tiene razón, es muy común que gente de mi edad prefieran estar frente a una computadora que pasar tiempo de calidad con buenas amistades o familiares, ahora es tan común hablar con alguien y tener que detener tu charla porque simplemente le llegó un mensaje y debe responder. Tantas cosas en la vida por disfrutar pero seguimos haciendo lo de siempre, hay tantos negocios por abrir, empresas para dirigir y no lo hacemos porque simplemente hemos dejado escapar oportunidades o tan sencillo como que no las hemos buscado, y aunque ahora a nuestra edad no veamos las consecuencias de no valorar cada minuto, en el mañana cuando seamos mayores quizás diremos como me dijo un señor mayor en una parada: “Si yo tuviera tu edad, pasaría más tiempo construyendo mi mañana porque ahora ese mañana que tengo se llama nada”.
No es cuestión de dejar los tiempos libres o vivir como adultos padres de familia, a ese punto no me dirijo, yo solo te invito a pasar tiempo de calidad, llenarte de personas emprendedoras y dejar de ser tan “joven promedio” correr riesgo por tus sueños, estudiar lo que realmente amas y no lo que te dijeron o lo que da dinero. Abraza fuerte a tus seres queridos, no saben cuándo se irán, valora cada detalle que se te ha dado, en ocasiones las cosas pequeñas importan más que las grandes; lucha por lo que quieres y lucha hasta el cansancio para que cuando sea de noche y llegues a tu cama puedas exclamar: “¡He peleado la buena batalla, he vivido bien!”.


